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jueves, 14 de julio de 2016

El mosaico en época de Justiniano: San Vital de Rávena.

                 En esta publicación intentaremos arrojar un poco de luz acerca de la iconografía dentro de este periodo del arte bizantino, concretamente dentro de la época del emperador Justiniano.        

      Contextualización: Artes figurativas: la nueva iconografía y su difusión plástica

          Triunfo del neoplatonismo, ya que en el mundo grecorromano, era el ideal. Para Clotino todo era un engaño, que decía que los nuevos fundamentos del arte debían manifestar conceptos eternos e ideas. Su valor era el de poder expresar el concepto de la naturaleza misma y no su belleza. El arte debía expresar el propio concepto. Por lo tanto se convertirá en un arte conceptual y transcendente cuyas imágenes serán estereotipos que se irán repitiendo, pues son reflejos de un mundo ideal. El artista no crea, sino que debe llegar a este concepto. Su capacidad creadora se pierde pues persigue ese concepto, y de ahí que comiencen a desaparecer los nombres de los artistas. Se va diluyendo en la formación de un retrato imperial, modélico, donde se manifieste la idea de poder. De ahí que las imágenes comiencen a tener cada vez mayores similitudes, es decir, repetitivas, que irán a reproducir conceptos. Para Clotino la belleza era un concepto totalmente incorpóreo, no estaba en las formas sino que estaba en lo que se percibe a través de la luz y del color. La pureza de la luz y por ende del color eran sinónimos de belleza. Los biólogos bizantinos determinaron que la luz dorada era sinónimo de Dios. Eso hizo que a partir de ahora el mosaico dorado se impusiera. Esto era un claro reflejo de lo divino. De ahí que también las ventanas se hicieran grandes. Luz como símbolo de  Dios y de Cristo, por lo que la realidad no es realmente lo que va a estar presente en el arte sino que vamos a ver esos estereotipos concebirse. Tendencia clara a la bidimensional, totalmente paralelo a lo real. La iglesia está creando un mundo prometido. La promesa de vida eterna en la casa de dios, por lo que existirán esas imágenes diferentes a su realidad más próxima. Se creará a partir de ahora una iconografía que irá evolucionando. Se va configurando en función de la liturgia. A partir del 800 cuando triunfe la ortodoxia. Serán un complemento de sus enseñanzas y ese es su carácter litúrgico. Comenzarán a representar momentos claves de la vida de Cristo, que se traducirán en la natividad, en la anástasis, o resurrección, bajada a los infiernos, etc. Pero realmente quedarán fijadas a partir del siglo IX, y esto tenderá a mostrar toda esa idea imperial, como emperador del universo, y como el todo poderoso, rodeado en muchas ocasiones por el tetramorfo de la visión de Ezequiel. La verdadera pasión por maría viene dada de oriente, y protagonizará el rechazo de los iconoclastas. María se representará como madre y como trono de Dios. Tendrá un papel fundamental, de mediadora entre el pueblo y Dios todo poderoso. Ya veremos cómo va a estar presente de muy diversas formas y con unos atributos muy importantes.

Estudio del mosaico en época de Justiniano y su evolución posterior:

              No se conservaron la mayoría, pues fueron borrados y se conserva solo a donde no llegó la furia iconoclasta, es decir a las regiones más extremas del imperio, como Rávena, en el siglo octavo, donde estaba muy desvinculada al imperio, o zonas de Macedonia, o no llegó a Egipto, al monte Sinaí, etc. Seguirán los modelos de Constantinopla, pero en Rávena también se conserva la larga tradición. Aunque aparecen conceptos nuevos incluidos por la propia Constantinopla.
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                 Como ejemplo más representativo podemos encontrar los Mosaicos de San Vital de Rávena aproximadamente de entre los añs 527-547.


            En san Vital, se representa en su ábside. Se alude a ese sacrificio consumado por Cristo, representado en la propia bóveda, y gracias a su sacrificio se abre la gloria. Adornado con clípeos con santos que rodean a Cristo por el arco toral. Para llegar a la gloria, es decir, a la tierra prometida, que se representará también en el ábside, donde Cristo recibe a sus ángeles patricios, refiriéndose a la tradición antigua de san Vital y al obispo Eclessio, como valedora de su entrada en la gloria. Además también aparecen las representaciones a ambos lados de su corte. 
            

            En el ábside como decíamos aparece el cosmócratos, donde aparece ese Cristo Apolo y muy occidental. Aparece también entronizado en la esfera celeste de ahí el cosmócratos, de cuya peana aparecen los cuatro ríos del paraíso. De una manera ordenada aparecen esas azucenas símbolo de la pureza, y todo en un símbolo dorado, enmarcado por esos dos ángeles, dando la corona a otro personaje. Se acerca en reverencia a Dios, recibiendo así la ofrenda más importante de todo mártir. Eclessio con ese templo, como aparece, se gana la gloria. Son presentados ante esos elegantes ángeles vestidos de patricios, de blanco, siguiendo un esquema totalmente imperial, la corte imperial celestial. Las figuras aparecen como flotando con los pies en V prácticamente. Aparecen las cabezas a la misma altura, con un eje a la altura de Cristo.

            En las partes laterales de esos tímpanos aparecen configuraciones de Cristo, que aluden al o sagrado. El pan y el vino como símbolo de sangre y carne de Cristo. Abraham haciendo el sacrificio también aparece. Cada vez se van haciendo más planos las dimensiones. Encontramos un altar revestido con un mantel y un cántaro. Que nos permite reconocer el símbolo de la eucaristía. Los sacrificios tanto de Melchisedel como de Abel son precedentes a los de la misa.

 
            En las partes más cercanas al suelo, pero como representantes de esa sociedad que ofrecerán a dios. Posiblemente se tuviesen retratos, aunque muy conceptualizados, se nos muestran aquí las epifanías imperiales, mostrándonos lo que es el imperio en sí. Se representa a Justiniano con su séquito y el obispo Maximiano. Se representan a los pilares del estado rodeando al emperador que aparece con su aureola de santidad, como representación del vicario de Cristo en la tierra, en la máxima responsabilidad religiosa. Aparece vestido de púrpura, enjoyado, y portando la patena. Aparece con su fíbula, que no es exclusivamente del mundo bárbaro. También aparece la corona, con sus perlas y colgantes. Aparecen otra serie de prohombres, por su puesto el obispo, con su clero y portando la cruz. También porta el libro, con cubiertas irlandesas. En Bizancio también se realizaban este tipo de libros. El incienso aparece también. Otros personajes, son Juliano Argentario, tras el emperador, y al lado del emperador, el conquistador de Rávena, Belisario, había vencido la revuelta, y era su general el cual va acompañado de sus soldados, que aparecen con escudos y crismón. Como vemos hay isocefalia, con las cabezas a las mismas alturas. Representan pies en V que parecen flotar. Además también de una proporción alargada, con verticales muy marcadas. Sin dejar ver la corporalidad de la figura. En un sentido bidimensional. Importa el concepto de estado sobre todo, concepto de Imperio.




            Abajo una arquería con pilastras, que nos habla posiblemente de un atrio delantero al templo que en el caso de Teodora si va a dar acceso a ese templo. Porque en el caso de Teodora aparece una puerta que es abierta. Se acompaña de Antonia y de Juana, esposa e Hija de Belisario. Aparecen las sedas bizantinas robadas de China. Hay una cortina descorrida aludiendo a la presencia de dios. Hay una fuente de agua viva, con un templo. Atributos iconográficos que atribuyen a la entrada de una iglesia. Ella presenta el cáliz. Presentan más movimientos pareciendo ser sorprendidos. Presenta su capa púrpura. Además para que no haya duda, bordados en esa capa púrpura una epifanía, de los tres reyes magos. Como vemos se van repitiendo los retratos. Ella muestra un retrato oficial. Representación de esa élite del momento. El enmarque es propia de un espacio palaciego unido a la iglesia por su entrada. En ese encuadre, será el más relevante de la emperatriz. Aparece esta misma galería que se representa también con gemas tan ricas. Obras que muestran ese nuevo concepto de mosaico, rico e imperial que tendrá mucha importancia. 

          Esperamos que os haya gustado esta nueva publicación, muchas gracias.

lunes, 11 de julio de 2016

Las meninas, Diego Velázquez.

Las Meninas 01.jpg

Ficha Técnica:

- Obra: Las meninas.
- Autor: Diego Velázquez.
- Cronología: Año 1656.
- Estilo: Barroco.
- Ubicación: Museo del Prado, Madrid, España.
- Observaciones: Pintura al óleo sobre lienzo, con unas dimensiones de 318 cm x 276 cm.


Descripción de la obra:

Nos encontramos ante un retrato grupal en el interior de una estancia decorada con cuadros en las paredes que identificamos como el estudio del pintor en el alcázar real de Madrid.. Aparecen diez figuras situándose casi en su totalidad en la mitad inferior del cuadro creando un gran campo visual correspondiente a la estancia, campo que se amplia mediante el recurso de una puerta que se abre al fondo. El centro de la obra lo ocupa la figura de una niña rubia de unos cinco años de edad que identificamos como la infanta Margarita. A sus lados aparecen dos damas de honor, conocidas por el nombre portugués de meninas que da nombre a la obra en su conjunto. La menina de la izquierda, Agustina Sarmiento, se inclina hacia la infanta para ofrecerle en una bandeja de plata una pequeña jarra con agua. A la derecha se sitúa una segunda menina, Isabel de Velasco. Delante de ellas, en el ángulo inferior derecho aparecen dos personajes que por sus rasgos identificamos como bufones, personajes comunes en las cortes reales y la comitivas de príncipes y reyes, que identificamos como María Bárbola y Nicolás Pertusato quien en una travesura típicamente infantil, coloca el pie encima de un perro mastín tumbado con la intención de molestarlo. Justo detrás de Isabel de Sarmiento encontramos al pintor, Diego Velázquez, quien lleva los elementos propios de su oficio, pinceles y paleta, pues se encuentra realizando su trabajo delante de un enorme lienzo del que sólo vemos su parte trasera. En un plano posterior, entre penumbras distinguimos dos personajes adultos que parecen dialogar. Uno se trata de una mujer que se ha identificado como Marcela Ulloa, señora de honor, mientras que el hombre conn el que parece dialogar no ha sido identificado. Al final de la estancia descendiendo unas escaleras y enmarcado por la puerta aperece José Nieto, aposentador de Palacio. En la pared del fondo un espejo nos ofrece el reflejo de dos personajes que identificamos como los reyes Felipe IV y la reina Mariana de Austria.
Respecto al tratamiento de la luz en la obra, la estancia aparece en semipenumbra iluminada por dos focos de luz, una ventana que estaría situada a la izquierda de los personales en primer plano, de la que vemos el lateral del marco, y la puerta del fondo abierta. Ello permite que se iluminen los personajes en primer plano y el del fondo dejando el espacio intermedio en penumbras.
Por otro lado, respecto a la perspectiva, el pintor domina la perspectiva lineal de manera que la habitación forma un espacio cúico cuyas líneas convergen en un punto de fuga mientras que también el pintor demuestra ser un maestro en el dominio de la perspectiva aérea al captar la atmósfera existente entre los personajes que difumina los contornos de las figuras.
Los colores usados son oscuros, sin estridencias, dominando los grises , plateados, azules oscuros y ocres.
Respecto a la técnica, Velázquez utiliza pinceladas largas y fluidas junto a otras más cortas y precisas que crean toda una serie de efectos táctiles como el pelaje del perro mastín, las maderas o las telas de los vestidos.

Análisis artístico e iconográfico:

Respecto al significado de la Obra, ésta ha sido sometida a las más variadas interpretaciones. Quizás la más aceptada es la de que Velázquez nos muestra un momento fugaz y anecdótico: la visita de la infanta acompañada de su sequito al taller del pintor para presenciar como éste retrata a sus padres, los reyes, reflejados en el espejo del fondo. Así, la obra parece mostrarnos un instante fotográfico, un momento fugaz congelado en los gestos como la menina que ofrece la jarrita de agua o el bufón que coloca su pie sobre el perro.
Velázquez, como buen pintor barroco, gusta de jugar con el ilusionismo en la pintura y el juego de realidad y ficción. Así nosotros, que somos los espectadores y observamos el cuadro, de repente, por la magia de la pintura, nos convertimos en el objeto de observación de la figuras del cuadro. Son ellas las que nos observan, pues nosotros, a través del reflejo del espejo del fondo, nos convertimos en los reyes retratados por el pintor y pasamos a compartir la misma estancia con los personajes del cuadro. Nuestro espacio queda intengrado en el cuadro, recurso éste que ya utilizaba Velázquez en su etapa sevillana, en el cuadro de "Cristo en casa de Marta y María"  y que ya había sido utilizado anteriormente por Jan Van Eyck en "El matrimonio Arnolfini".
Por otra parte, el hecho de que el propio pintor se represente ejercitando su oficio se ha interpretado como una reivindicación del propio Velázquez de la condición de la pintura como arte liberal y no como oficio más propio de artesano, como era considerada la escultura, que requería un esfuerzo físico no necesario para la ejecución de la pintura. Esta consideración era muy importante dadas las aspiraciones de Velázquez de ascender socialmente obteniendo un título nobiliario, para lo cual era condicio sine qua non no ejercer ningún oficio que requiriese esfuerzo físico. Finalmente, Velázquez obtuvo dicho reconocimiento como caballero de la Orden de Santiago, cuya cruz luce en su pecho, aunque ésta fue pintada con posterioridad a la muerte del pintor.

Curiosidades:

Nos encontramos no sólo ante la obra más importante de Velázquez sino ante una de las de mayor trascendencia de la  pintura española y universal. Esta obra maestra de la historia de la pintura occidental influirá en muchos pintores posteriores, siendo reivindicada la figura de Velázquez por los impresionistas como Manet y, posteriormente, por Picasso quien, en 1957, realizó una serie sobre "las Meninas" acercándose al tema velazqueño desde la nueva óptica cubista. A continuación les adjuntamos un video muy ilustrativo acerca de este famoso cuadro y sus reinterpretaciones posteriores., esperamos que les haya gustado esta nueva entrada, todo por amor al arte, Gracias.


sábado, 9 de julio de 2016

Guernica, Pablo Picasso.




Ficha Técnica:

- Obra: Guernica.
- Autor: Pablo Picaso.
- Cronología: Año 1937.
- Estilo: Cubismo.
- Ubicación: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
- Observaciones: Pintura de Oleo sobre lienzo con unas dimensiones de 349 cm  x 776 cm.

Contextualización:



   La vida de pablo Picasso se desarrolla en una epoca caracterizada por las guerras, pero lo que afectó tremendamente al artista fue el estallido de la Guerra Civil Española y el bombardeo de Guernica, que provocó la realización de la obra más famosa del arte contemporáneo, en la que critica la guerra y la sinrazón que conlleva un enfrentamiento armado.En la exposicion Picasso, “Guerra y Paz”, la obra de este, se pone de manifiesto especialmente a partir de los años de la guerra civil española, con la tarea que le encomienda el gobierno de la República de la realización de la pintura mural Guernica para el pabellón español de la Exposición Internacional de París en 1937 y todas las obras que giran en torno a ella que se han erigido en emblema del sufrimiento humano. Su adhesión al partido comunista francés en octubre de 1944 marca una intensa actividad en favor de una decidida defensa en pro de la libertad y la paz, que queda plasmada en su obra de ese momento y adquiere una dimensión definitiva con su participación en los congresos de la Paz de 1948 en Wroclaw, el de 1949 en París y el de 1950 en Londres, en los que sus dibujos y litografías de palomas se convierten en emblema de la paz mundial.Además de las ya mencionadas en los congresos de la Paz, Picasso emprende en 1945 la realización de los grandes paneles titulados La guerra y la paz, que en 1954 serían instalados en una capilla de Vallauris y que entrañan un extenso trabajo preparatorio.Por otro lado, en la cincuentena de dibujos que realiza sobre la escultura L’homme au mouton, encarnación del buen pastor cristiano y reminiscencia de la tradición mediterránea, una larga reflexión en torno al poder del arte frente al terror nos remite por su humanismo al contexto de la guerra, en la que el cordero encarna la víctima y el pastor se erige en paladín de la paz y la tolerancia.

Comentario artístico e iconográfico:



En el cuadro encontramos ante uno de los cuadros más famosos de Picasso, una de las primeras cosas que llaman la atención son sus enormes dimensiones, con casi 4 metros de alto por 8 metros de alto. La representación de las figuras corresponde al más puro estilo del Cubismo Analítico, donde se trata de mostrar múltiples puntos de vista de las figuras. La composición es bastante compleja, no existe un único punto de vista, sino que estos se multiplican mostrando las distintas facetas del dolor de la guerra. Aparecen varias figuras, un ave, un caballo y un toro, además de cuatro mujeres y un niño, todas representan símbolos de una naturaleza dolorida, que se acentúa con distintas deformaciones (gigantismo de órganos corporales, sustitución de lenguas, orejas y senos por instrumentos punzantes y afilados y violenta el orden de las figuras en beneficio de un propósito claramente expresionista. La reducción del color, a una gama de grises, blancos y negros, le otorga un carácter aún más dramático al conjunto.

 La función del Guernica era mostrar todo el horror de la Guerra Civil Española, pero el dramatismo y la sensibilidad del hecho concreto se ven superados por esta excelente obra que se ha convertido en todo un símbolo universal para representar toda la brutalidad, el dolor, la destrucción y la muerte de los conflictos bélicos. 

Picasso es quizá el artista más relevante e influyente del siglo XX. No sólo destacó en la faceta de pintor, sino tambien de escultor. Iniciador del Cubismo junto con Braque, Picasso trata de romper con el sistema de representación objeto-espacio que se venía utilizando desde el Renacimiento. Con él desaparece la perspectiva, el punto de vista único y la referencia a un espacio fijo e inmutable. Introdujo además la visión simultánea de distintas configuraciones de un objeto, y se inclinó por colores apagados (grises, pardos, verdes suaves). El Guernica participa de todas estas características del cubismo, pero también tiene rasgos surrealistas ya que parece una imagen onírica, además de expresionistas, por su intención de representar un estado del alma. Por todas características será una de las obras que más influencia tendrá sobre las Vanguardias del siglo XX.


Curiosidades:

Aquí os dejo un video acerca del Guernica obra maestra de uno de los más influyentes pintores del siglo XX, no solo en España,sino en todo el arte vanguardista del mundo. Espero que os haya gustado la entrada, gracias.





viernes, 8 de julio de 2016

El nacimiento de Venus. Sandro Botticelli.

Sandro Botticelli - La nascita di Venere - Google Art Project - edited.jpg

Ficha Técnica:

- Obra: El nacimiento de Venus.
- Autor: Sandro Botticelli.
- Cronología: Años 1482-1484.
- Estilo: Renacimiento.
- Ubicación: Galeria Uffizi, Florencia. Italia.
- Observaciones: Pintura al temple sobre lienzo con unas dimensiones de 278,5 cm × 172,5 cm.


Contextualización:

Tradicionalmente se ha creído que esta obra, como La primavera, fue encargada por Lorenzo di Pierfrancesco de Médici, primo de Lorenzo el Magnífico, para adornar la Villa di Castello, en la campiña florentina. La idea parte de que fue allí donde las contempló Giorgio Vasari años después. Estudios recientes indican otra cosa: La primavera se pintó para la casa de Lorenzo en la ciudad de Florencia y El nacimiento de Venus fue un encargo de otra persona para un lugar diferente. Por lo tanto, no se conoce la fecha exacta de su composición, ni tampoco el comitente para el cual fue ejecutado. Actualmente se considera que debió pintarse entre 1482 y 1484; en cualquier caso, después de la estancia romana de Botticelli.
Solo está documentado por Botticelli que Venus fue interpretada por Simonetta Cattaneo, llamada Simonetta Vespucci o simplemente «la bella Simonetta», una musa florentina elegida por los Medici. Estos documentos de pictografía indican que para el año 1499 ambos estaban instalados en Castello, entonces propiedad de esta rama secundaria de los Médicis.

Comentario artístico e iconográfico:

Las fuentes literarias de esta obra son Las metamorfosis de Ovidio y Angelo Poliziano. Además, existía en la Florencia de la época el recuerdo de una pintura legendaria del griego Apeles, titulada precisamente Nacimiento de Venus y que Poliziano describe en una poesía.
Según cuenta la leyenda, Venus, diosa del amor, nació de los genitales del dios Urano, cortados por su hijo Saturno y luego arrojados al mar. El título de la obra no es, por lo tanto, exacto, ya que el cuadro no representa el momento del nacimiento de la diosa, sino que muestra la llegada de Venus, sobre una concha, a la playa de una de las islas que tradicionalmente se le dedican, como Chipre, Pafos o Citerea. La diosa es empujada por el soplo de los dioses alados, entre una lluvia de flores.
Desde los tiempos de la Roma clásica no se había vuelto a representar a esta diosa pagana desnuda y de tales dimensiones. El desnudo femenino, considerado pecaminoso en el arte medieval cristiano, se recupera en el Renacimiento como símbolo de inmaterialidad. Esta Venus no representa el amor carnal o el placer sensual sino que, con su postura y sus facciones finas, se acerca más al ideal de inteligencia pura o saber supremo. Venus sustituye a la Virgen, expresando una fascinación hacia la mitología, común a muchos artistas del Renacimiento.
Una ninfa espera a la diosa en la playa para cubrirla con un manto rojo con motivos florales. Se trata, específicamente, de Primavera. Lleva un traje floreado; es blanco y está bordado de acianos. Un cinturón de rosas rodea su cintura y en el cuello luce una elegante guirnalda de mirto, planta sagrada de Venus y símbolo del amor eterno. Entre sus pies florece una anémona azul.
El momento que representa el artista es la llegada de la diosa tras su nacimiento a la isla de Citera, empujada por el viento como describe el poeta Homero, que sirvió de fuente literaria para la obra de Botticelli como ya decíamos antes. Venus aparece en el centro de la composición sobre una enorme concha, donde sus largos cabellos rubios cubren sus partes intimas mientras que con su brazo derecho trata de taparse el pecho, repitiendo una postura típica de las estatuas romanas de las Venus púdicas. La figura blanquecina se acompaña de Céfiro, el dios del viento, junto a Aura, la diosa de la brisa, enlazados ambos personajes en un estrecho abrazo. En la zona terrestre encontramos a una de las Horas, la diosa de las estaciones, en concreto de la primavera, ya que lleva su manto decorado con motivos florales. La Hora espera a la diosa para arroparla con su manto también floreado: las rosas caen junto a Venus ya que la tradición dice que surgieron con ella. Técnicamente, Botticelli ha conseguido una figura magnifica aunque el modelado es algo duro, reforzando los contornos con una linea oscura, como si se tratara de una estatua clásica. De esta manera el artista toma como referencia la antiguedad a la hora de realizar sus trabajos. Los ropajes se pegan a los cuerpos, destacando todos y cada uno de los pliegues y los detalles. El resultad es sensacional pero las pinturas de Botticelli parecen algo frias e incluso primitivas.

Curiosidades:

Para concluir nuestra entrada os dejamos un video para contemplar la magestuosa obra de Botticelli, esperamos que os haya gustado, gracias.




jueves, 7 de julio de 2016

La noche estrellada. Vincent Van Gogh

Archivo:Van Gogh - Starry Night - Google Art Project.jpg

Ficha Técnica:

- Obra: La noche estrellada. "De sterrennacht".
- Autor: Vincent Van Gogh.
- Cronología: Año 1889.
- Estilo: Postimpresinismo.
- Ubicación: Museo de Arte Moderno de Nueva York, Estados Unidos.
- Observaciones: Pintura de óleo sobre lienzo con unas dimensiones de 73,7 cm x 92,2 cm.

Descripción:

Esta obra nos muestra una vista nocturna de Saint-Rémy. Concretamente es una vista desde la ventana de su habitación en el manicomio de esta localidad donde se encontraba recluido desde el mes de mayo. La obra fue pintada en el año 1889, el mismo año que se arrancó el lóbulo de la oreja después de mantener una fuerte discusión con su amigo Gauguin. Poco tiempo después regresó a su casa amarilla, donde empezó a pintar de nuevo; más adelante ingresó en el hospital de Saint-Rémy, donde empezó a tener alucinaciones y ataques epilépticos, pero no recibió ningún tratamiento. Empezó a pintar en el jardín del hospital, donde había cipreses. Van Gogh se comportaba de modo violento contra otras personas; llegó a intoxicarse al ingerir pintura, se sentía acosado por las alucinaciones y lo demuestra en la obra.

La obra se divide en dos planos diferenciados, separados por la línea de las  montañas. Más de la mitad del cuadro lo ocupa el cielo estrellado siendo el auténtico protagonista del cuadro.
En la mitad inferior del cuadro se observa el pueblo cuyas casas aparecen representadas con trazos rectos y del que sobresale el campanario puntiagudo, elemento vertical que rompe la horizontalidad de la composición. En un primer plano apareces unos cipreses, tema presente en los cuadro realizados en este periodo, que adquieren formas ondulantes que les asemejan a llamas, elevándose y uniendo ambos planos.  Las líneas de las montañas del horizonte se ondulan a semejanza del cielo en una dirección ascendente de izquierda a derecha.
En el cielo observamos como dos espirales se envuelven mientras once estrellas parecen iluminar la noche como si de lámparas de gas se tratasen. A nuestra derecha, un astro de mayor tamaño de color naranja, quizás la luna, parece confundirse con el sol. 
La técnica usada por el pintor es el óleo, aplicado en abundancia, técnica del empaste, con pinceladas vigorosas y cortas que contribuyen a la fuerza expresiva de la obra. La gama cromática usada por Van Gogh es fría con predominio de azules, celestes, verdes y grises, aunque también como contrapunto cromático usa el naranja y amarillo de las estrellas, colores complementarios al azul dominante en la obra.
Se observa como el color, la mancha aplicada con el pincel en pequeñas pinceladas, alargadas y rectas unas veces, cortas y onduladas otras, sustituye al dibujo de manera que tan sólo algunas líneas oscuras sirven para dar forma precisamente a los elementos más físicos y materiales del cuadro, como las casas del pueblo, las montañas o los cipreses.

Comentario Artístico:

En esta obra Van Gogh volvía a los temas nocturnos que ya había representado en ocasiones anteriores, durante su estancia en París y Arlés. Sin embargo, Van Gogh renuncia a la observación directa y no nos muestra la noche de una manera realista sino de una manera sentida, vivida por el pintor e un momento de recaída de su enfermedad mental.

Durante la etapa de Saint-Rémy, en la que pinta este cuadro, Van Gogh se muestra muy sensible al movimiento presente en su obra a través de dos formas básicas y contrapuestas: la línea curva, ondulante de trazo continuo, y las líneas rectas trazadas a base de rayas. Ambos elementos combinados en su obra transmiten una energía no desprovista de intranquilidad y acusada tensión, como podemos observar en su ultimo autorretrato, realizado en septiembre de ese mismo año de 1889.
Así, el pintor nos muestra una imagen de contraste entre la ciudad, oscura y dormida, tan sólo iluminada por las tenues luces de algunas casas, representadas por pequeñas manchas horizontales amarillas, que contrastan con el espectáculo del cielo, donde el movimiento arremolinado parece adquirir un sentido místico iluminado por las estrellas y la luna. Van Gogh parece querer mostramos un Universo que no es estático sino en el que distintas fuerzas parecen luchar entre sí. No hay calma ni quietud, sino un movimiento que, como un remolino, parece recorrer el cuadro. Este movimiento, en este caso ascendente, también se transmite en el ciprés, el elemento más oscuro del cuadro, que parece servir de conexión entre el mundo terrenal y celestial. Frente al movimiento del cielo y la naturaleza contrasta la quietud y serenidad que transmite el pueblo, como si Van Gogh quisiera mostrarnos la actitud del hombre, ajena al espectáculo de na naturaleza que se celebra ante sus ojos. 

Esta obra de Van Gogh, una de las más complejas de analizar, muestra como Van Gogh, recluido y víctima de su enfermedad usa la pintura para mostrar más que la realidad observable y cambiante, como había sido el motivo de los pintores impresionistas, su visión de la misma realidad, alterada por sus sentimientos desbordados. Así, Van Gogh, partiendo del impresionismo se anticipa a lo que será el expresionismo, como podemos observar en esta extraordinaria 

Curiosidades:



Aquí os dejo un impresionante video de La noche estrellada en movimiento, espero que os haya gustado la entrada.